Mar 16, 2007
Jan 21, 2007
Blame the imagination
“¡Jajajajaja!” (esta risa es más tétrica que jocosa)
Acto seguido a la risa aparece el bufón.
Lleva un cartel en el que se lee: “El teatro del absurdo: sólo para locos.”
Su línea del guión:
“Señor, señora, espectador, espectadora que se creyó protagonista: ¡katabum!: nada pasó. Es más: dude hasta su asistencia a la función.”
“La moraleja es toda suya: piense lo que quiera.”
De repente: nada pasó.
Desde su simbología el teatro…teatro. Máscaras. Contrapartes. Representación de o la vida misma. Drama es el término inglés para el teatro.
Teatro del absurdo: ¡katabum!: nada pasó
(No se vaya a creer que el espectador que se creyó actor se queda hecho una sola pieza).
Jan 7, 2007
Dec 31, 2006
¿Negro? o ¿blanco?
Verde: vida
Simbólicamente una y otra comparten color.
Muerte: carencia de vida.
No albergar una sola esperanza: muerte.
Esto no es simbólico, es morir.
Adiós.
Cuánto duele esta muerte.
Cuánto duele este adiós.
Fugacidad: Exuberancia.
サヨナラ
Oct 28, 2006
What I do... In case there's anyone interested
Hoy, sin embargo, hasta el secuestro de un cabrón implica disciplina, inteligencia, planeación. La logística en la distribución de los enervantes, drogas ilegales, que relajan y apendejan nuestras mentes es simplemente: formidable. Disciplina. Inteligencia.
Eso por el lado de lo destructivo.
Qué tal lo productivo. Ya sin asombro llevamos la comunicación móvil al cinto, al bolso, en el oído todo el día. Para hacerlo posible: disciplina. Shakira mueve las caderas que encanta: disciplina. Robbie Williams, U2 montan espectáculos delirantes, de locura. No son accidentes. Para lograrlos: ingenio, inteligencia, disciplina. Mientras dormimos, las más intrincadas redes de cadenas de suministros mueven mercancías de la India a Querétaro y de ahí a Alemania con un solo clic, haciendo lo espectacular posible. Inteligencia. Disciplina.
La reflexión del viernes (27/10/06) fue eso: reflexión. Ni regaño. Ni reprimenda.
La Universidad es una opción de formación –que no la única. Puerta a la disminución de la ignorancia de que estamos dotados. Porque ignoramos y somos curiosos es que nos movemos.
Vaya paradoja que para gozar satisfechos medie el esfuerzo. “El orgasmo es de quien lo trabaja.” Carajo. ¡Hasta eso cuesta!
La invitación siempre presente que el existir nos ofrece es a que gocemos de los frutos de nuestro esfuerzo. Hoy Jacobo, mañana alguien más, la vida misma, les invita a eso: a su realización personal y disfrute de su esfuerzo.
Que en cada uno de los ámbitos de su existencia sean plenos. Bebiendo una cerveza en viernes, con una copa de vino tinto y cortejando, en desolación total y absortos frente a un atardecer, eufóricos en un antro, fascinados viajando, relajados soñando, entregados amando, apasionados estudiando, inmersos leyendo, decididos proponiendo y persuadiendo, perspicaces calculando…. Vivos viviendo.
Se acerca el final del año. Les deseo que, ofreciendo nuestro esfuerzo, la recompensa y celebraciones sean grandes.
Por una vida plena.
Jul 19, 2006
No exit
Jul 16, 2006
Jul 11, 2006
Jun 5, 2006
May 15, 2006
Apr 2, 2006
Un 31 de Diciembre

“La ilusión no se come, pero alimenta”
Gabriel García Márquez
Como las flores, las ilusiones se marchitan. Mas no descartemos de ellas su belleza. Aun los restos tienen encantos. Nostalgia de aroma marchito. Aroma que se dispersa como la ilusión que se fue. Ilusión que fue.
Como las flores, las ilusiones retoñan.
Las encontraremos en los rincones, en las grietas de una pared, de una banqueta, coronando nopales, biznagas. Dándole la lucha a la vida. Sin que nadie haga nada por cultivarlas, existen. Nobles. Dirían algunos. Como la vida: noble.
Paisaje urbano gris coronado con una flor. Moles de cemento. En mínimo espacio la flor se aferra y no renuncia a su vocación colorida.
“No todo es color de rosa”. Las flores también mueren. “A veces arriba, a veces abajo”. Erguidas en vida, cabizbajas a su deceso.
Año que fenece. Flor marchita. Como manifestaciones vitales, su muerte despide esperanza.
Como las flores, las ilusiones retoñan.
Que este año sea florido. Te lo deseo de corazón.
Mar 8, 2006
Hoy también es día de la mujer
La sabiduría oriental predica –“La cuatro estaciones”-: “La lujuria engendra el deseo de poseer. El deseo de poseer engendra el deseo de matar.” Para muestra una página que no es de nota roja: la prensa mexicana entinta por estos días páginas con el caso de un individuo, quien, después de ser rechazado por su novia, le arremete casi a muerte, matando sí a los hermanos de la agredida.
Así como uno muere varias muertes en su vida antes del despido final, no toda muerte es física. Muere asesinada una aspiración. Se tortura a muerte una ilusión. Muere dilapidada, a cada burla, la dignidad de una persona. Estrangulada por celos perece, llorando su ser, una libertad. Un pisotón es la última imagen que ve un triunfo ganado a pulso. Desahuciada fenece la charla ignorada de un día feliz.
Hoy también es día de la mujer.
Jan 14, 2006
Paro
Desastres naturales. Vistos como desgracias. Agraciados, más bien, ellos, sus víctimas. Cual amo que compadece a su animal. Le mete un tiro. Lo sacrifica.
Nov 21, 2005
Cierto
Trasgrediendo las leyes alza el vuelo. De otra forma el sueño de viajar sería la pesadilla del humano de quedarse a su suerte. Alcanzamos la luna porque transgredimos leyes. Transgredimos las leyes y ya hay residentes en el espacio. Trasgrediendo leyes viajamos más rápido que el sonido. Trasgresión. Osadía.¿Y si es cierto?
Cuando volteé la vista te vi. Acababa de leer la línea de un tipo que dijo temía volar. Que las leyes naturales son fatales. Qué tipo. Ahí se quedó.
(El crédito de esta foto va a la mirada de un fotógrafo: http://www.rodrigogomez.com.mx/gallery/displayimage.php?album=22&pos=24)
Nov 5, 2005
lo que ves siempre
Sep 10, 2005
Torrente
Desventura comenzar esta aventura habiendo tanta creatividad. Sigue. Sigue. Adolece simpleza.
Más leer que escribir.
En el imperio de la letra no hay soberano.
Aug 14, 2005
Aug 1, 2005
Ya viene el otoño

Leí tu correo. Volteé al calendario. No daba fiel cuenta de la fecha. Escribí.
Hoy cambié de hoja al calendario. Adelgaza. Es agosto. Más ancho de un lado que del otro. Pesa ahora tanto que la pared horadada da cuenta de otro hoyo para sostener los, cada día más pesados, días vividos.
Antes de despedir al año llega el otoño. Ameno ingrediente para degustar la nostalgia de un año que ya se marchita. La luz del día nos regala colores por menos segundos día tras otro. Cual si por goteo nos fuese otorgada, queda el vivo sediento. A sabiendas de la cada vez más rauda presencia de la luz entre los vivientes, algunas plantas y flores excelsas intensifican sus pigmentos para abrazar valioso bien en retracción.
¡Ya viene el otoño! Grito una vocecilla del ahora agujero inútil.
Hasta la próxima.
Jun 23, 2005
Reflexión planteada como algo alguna vez pensado
En la actualidad las empresas han llegado a ocupar un lugar tan preponderante en nuestras sociedades contemporáneas que éstas, incluso, parecerían imprescindibles. Recurrentemente se olvida que una empresa es un tipo de organización social. Las empresas son un subconjunto del conjunto universo “sociedad”. Las empresas no son un conjunto que exista, que suceda, que acontezca u opere independientemente al de sociedad. Al pretender hacer esto se sitúa a la empresa como un ente que incluso existiese en otro orbital. Cuando no es así. La empresa gira a la par de la sociedad (no digo “debe” porque no pretendo establecer ningún juicio normativo). Por lo que siendo la empresa parte del conjunto universo sociedad, la empresa debería (aquí digo “debería” dado el razonamiento lógico propuesto) actuar acorde al conjunto al que pertenece. Creo, entonces, que empresa y sociedad no deberían ser estudiados como dos conjuntos disímiles.
El que una empresa responda cordialmente (o como se esperaría) a la sociedad no es que ésta le esté haciendo un favor a la última. El compromiso que una empresa tiene hacia la sociedad es un compromiso tácito. La sociedad no pende de una empresa –o de varias- para existir o detener su funcionamiento. Son las empresas quienes penden de un delgado hilo vital: subsisten y sobreviven gracias a la sociedad.
May 15, 2005
Memorias de una noche intranquila
Memorias de una noche intranquila y divagada, como todas las demás noches.... Soñaba el sábado que un lechón grasoso me perseguía, algo quería de mí y al parecer era compañía. Yo no le quería cerca y huía. Le atropellaba, perdía una pata y una señora rica le recogía. Quizá lo que más impacto me causó y que con más terror aún recuerdo era el “rostro” de facciones humanas del lechón que, suplicante, pedía de mí, compañía. Era el repudio a ese ser lo que me mantenía corriendo. Qué grasoso sueño y vaya que fue desagradable....
De divagues y terrores internos...
Desde hace días el subconsciente me pide sostener las manos de mujer. Desesperado quiere estrecharles... Dentro de poco ya ni siquiera ese dulce sentimiento, blando, sencillo y supremo será posible fabricarlo...
May 7, 2005
Invención
Inventemos un lenguaje de miradas limpias como para mirar directamente al alma. Que las palabras sirvan para mantener a la lengua ejercitándose, nada más… Inventemos un lenguaje de miradas únicas para cada sensación, para cada sentimiento, para cada momento. Démosle semántica y gramática… que así nos entendamos: con miradas limpias.
No pierdas de vista mis ojos que aquello que no puedo decir con palabras estará pendiente de que tú lo descifres en mis ojos.
Inventemos un lenguaje de miradas limpias y volvámonos uno.
Apr 21, 2005
Apr 19, 2005
Error
Música. No es suficiente para entender la inmensidad de una existencia. Piensa en ella. Cuéntame de ella. De tu esperanza. De lo que esperas. De lo que hay dentro de ti. Del amor que guardas. De la esperanza que te rebasa.
¿Quién eres? ¿Quiénes somos? Misterio sumergido en dolor. Desesperanza. Lucha sin bandera. ¿Por qué no estrecharte?
Perdona lo metiche. Quieres ir a España. Estuve. No estoy. Quieres ir. ¿Cómo? ¿Cuándo? Nunca tuve patria. No la tengo. Incógnita. ¿Cómo? ¿Cuándo?
Apr 10, 2005
Mar 12, 2005
En un día cualquiera
En un día cualquiera el corazón se destapa. El corazón del hombre, que sufre de arritmias, late como si nada…y de repente: ¡zas!, golpazo. Ignorarme, decirme que no soy yo. ¡Qué mentira! Hace unos días circulaba una cita pregonando que sería un error no reconocer a Hitler como humano. Su maldad, perversidad y desazón tan humanos como humano amar.
Mar 7, 2005
¿Normal? ¿Desde cuándo?
Voy a contestar a un correo que permanece como memoria y nunca recibí. Sólo destellos, vestigios de un momento inspirado. Dedos al teclado. Frustración llevada a la quimera de las letras, palabras posibles.
De lo que ha quedado de este correo virtual me atrae la "normalidad" con que ha sido escrito. Lo Normal. La inexistencia de lo normal y la presencia súbita, ineludible de lo asombroso. De lo anormal por obra y gracia de la vida misma. Lo normal es para los atrevidos. Los que eluden la sucesión de hechos impensados, inesperados, insospechados. Me gustaría saber a quién tengo que acudir que enmarque título de normalidad y presumirlo a los demás como empeño consumado: “Soy normal.” ¿Lo normal es amarrar vida a algo seguro? ¿A vivir bajo el cobijo de la pantalla de individuos que apantallan? ¿Es normal refrenarse? ¿Es normal que a cada grito le siga el silencio y cada angustia el sosiego? ¿El reconocimiento público? ¿La rectitud, prudencia, recato y autocontrol? ¿Normales? ¿Trabajar sin descanso y tener como única esperanza el regazo confortable de unas horas de desconexión del planeta y su mierda?
Lo normal entra en un esquema aburrido de sucesos planeados y reacciones sabidas –que nunca saboreadas hasta el hueso.
Sábete, pruébate, saboréate y cuéntanos de tus sabores. ¿Qué cocinas? ¿Qué te traes entre manos que atisbas y escondes con tanto recelo?
Normalidad que absuelves a uno del pasmo.
Dec 5, 2004
media hora...
Desde hace días me ha perseguido el deseo de escribir, de llenar de silogismos la pantalla. Tengo ganas y hasta hoy me he decidido. La música que ahora escucho sigue el mismo orden que mi mente: indefinido. De una melodía clásica se mueve a una guitarra alternativa de mediados de los 90’s, de Yann Tiersen a Blur. Bien podría callarme. Pesándolo bien, no tengo mucho que decir. Repensándolo aún más me doy cuenta de que lo único que pretendo es añadir otro texto a los que ya tengo escritos. Considero que todos tienen calidad –estúpido pensamiento, escuálida convicción- que lo único que falta es guardarlos todos y después saliditos derechito a la imprenta.
La mente no da para más. Me rehúso a aceptar que todo se ha dicho. Lo pongo en duda con frecuencia. Me desalienta el que esto pueda ser realmente cierto. Que todo ha sido dicho. Y si bien es cierto que mentes abundan, deambulan con una idea siempre en la cabeza, que cinco mil millones de individuos pueblan, deshacen, desintegran y desgarran este planeta es plausible suponer, pues, que la primer premisa es verdadera: que todo ha sido dicho. Si analizamos el número de individuos que han caminado por el planeta tanto estadística como probabilisticamente, encontraremos, como encontramos el sol en pleno medio día y con cielo despejado, que el tamaño de la población estudiada es de tal peso que suponer lo contrario sería tanto como suponer que la luna se traga al sol, que por eso es de noche y que si ella brilla es de pura indigestión. Ante lo evidente, la cabeza asiente. Sin embargo, se ha de aceptar que bajar la cabeza, sumiso, hace mucho está en desuso. Uno no se traga la palabra dicha como un perro tísico se traga el hueso, migaja mísera, que cae de la boca golosa. Todo en duda. Y si la realidad, el quehacer diario y la existencia misma se han puesto alguna vez en duda, ¿cómo no cuestionar una convicción en boca de otros y que como aire contaminado se dispone inundar el pulmón mismo del espíritu expectante siempre –porque no conoce, porque es voraz, porque no está quieto, porque quiere aturdirse de su propia voz, porque quiere contaminarse, pudrirse, en su mismo aire espeso?
Media hora y ya.
Dec 4, 2004
¿Volamos?
José Saramago, Todos los nombres
Voló. Frase escueta, frase suelta que ni aire haría si no estuviese acompañada de la fotografía de Ana Guevara, sus lentes infaltables y su rostro hecho puro tesón. Desde aquella foto en primera plana de La Jornada (28/08/2003) no he olvidado imagen tan completa, tan indescriptible, tan completa… Ana Guevara se coronaba campeona de los Grand Prix europeos y menciones no le faltaron. Una igual a la que menciono no hubo. Una frase, una palabra, que sin texto, dijo más que la obra más larga que haya trascrito un monje del medioevo. Todas las obras de auto superación, y todo el respeto que se merecen, soslayan precisión. Su espiral de desencanto envuelve al lector, que ya enredado va y compra (pide prestado, baja de la red) el próximo esperando que éste sí acierte, ya no a superarse, a decir algo y por lo menos la recomendación del mejor auto –que tosa agüita en vez de humo.
Fantaseando me topé con este cuate.
“It’s the Spitirt, stupid.” No han acertado. Nuestros cuates gringos y su comitiva de amigos y aliados, no le dan al blanco –aun con un Irak que hasta güeritos tiene. Cifras, estadísticas, no las tengo a la mano. Lo que sí se de cierto es que son muchos los adeptos. El prozac es de las drogas (calmantes) más in en el mercado estadunidense –en farmacias muy nice mexicanas también lo ofrecen. Hace algunos meses se decía que hasta don Vicente Fox las engullía. Su efecto antidepresivo ha marcado un hito en los libros contables de la industria farmacéutica. Verdaderos eruditos del sistema nervioso ya le pusieron fórmula y nombre a casi todos los químicos que nuestro fantástico cerebro segrega –todos, valga decirlo, en la cantidad exacta para cada ocasión. Información suficiente de un valor tan intangible que ni el más avieso cuenta chiles ha acertado valuar. Resultado real: no funciona, ataranta y hasta mata.
Ni a pastillitas me calman, me dijo este cuate.
Si fuese un problema matemático el más chicho de MIT ya lo hubiera resuelto. Si fuese mera cuestión de leyes, el mejor leguleyo de Harvard tendría en sus manos la sentencia. Si de política se tratara el más eficaz apaga fuegos de Yale hubiese apagado ya esta infernal matazón. Señores, ingeniosos caballeros de la argucia, si se les han agotado las opciones, si las alternativas escasean para resolver el problema en el que se han metido es porque olvidan lo más esencial de lo elemental: el espíritu de los pueblos. Que es contradictorio, no es lineal, tampoco caprichoso, pero impredecible en los momentos de suma excitación. Cuando después de andar a rastras uno cree haber encontrado el hilito, será para levantarse y verse anegado en un mar de hilitos vueltos raudal como las veredas del espíritu.
Hay búsquedas que obedecen directamente a la satisfacción de una necesidad. De las necesidades, la del conocimiento ha sido a través de la historia de la humanidad de las más socorridas. A los racionalistas les debemos buena parte de la salud que hoy gozamos. Si la expectativa de vida va en aumento es por los avances en la medicina, que no hubiesen sido posibles sin la labor tenaz de los racionalistas. Porque no conocemos todo, y queremos conocer más, el planeta sigue girando. Mientras escribo estas líneas a propulsión por el deseo de que no se me vaya la musa, un científico está completando la fórmula de la inspiración. No me extrañará, pues, enterarme en unos días del hallazgo: “cuando el cerebro se inspira libera una sustancia que si estuviese disponible en las farmacias, una gota de ésta aromatizaría todas las aguas del planeta para recreación del propio cerebro” – ya aprestan calculadoras los laboratorios del Dr. Simi.
Pero no me interesa saber, no quiero saber. Me podrán dictar, desglosar, las cantidades exactas de cada sustancia, en cada momento del día, a cada reacción, a cada instante preciso e impreciso, pero no querré saber.
Voló.












